«¿Cuánto cuesta sacar la visa de trabajo?» es probablemente la pregunta más frecuente de todo el proceso, y también la que más se usa para estafar.
La respuesta honesta tiene dos partes: hay costos legítimos, y hay una lista larga de cobros que directamente no existen.
Por qué no te damos una cifra total
Las tarifas consulares cambian, varían según el tipo de visa y se actualizan sin previo aviso. Publicar aquí una cifra que dentro de seis meses esté desactualizada sería darte una herramienta defectuosa justo donde más precisión necesitas.
Consulta la tarifa vigente en el sitio del Departamento de Estado, que es la única fuente que manda. Enlazamos al final.
Lo que normalmente sí te toca pagar
- Tu pasaporte. Sacarlo o renovarlo corre por tu cuenta y es un trámite de tu país.
- Constancias de antecedentes, cuando el programa las pida.
- La tarifa consular de solicitud de visa, según el monto vigente.
- Tu traslado hasta la cita consular, si vives lejos de la sede.
Son gastos personales, con recibo oficial y con un importe que puedes verificar de antemano.
Lo que corresponde al empleador
En los programas H-2 estadounidenses, el empleador debe cubrir el transporte de ida y la subsistencia del viaje desde tu lugar de origen hasta el sitio de trabajo. Si no lo adelanta, tiene que reembolsarte los costos razonables una vez completes la mitad del contrato.
También corre por su cuenta el transporte diario desde la vivienda que él provea hasta el sitio de trabajo, y el seguro de compensación laboral por lesiones ocurridas durante el empleo.
En Canadá, el trámite del LMIA es responsabilidad exclusiva del empleador y su costo no puede trasladarse al trabajador.
Los cobros que no existen
Esta es la parte que conviene memorizar. Ninguno de estos cobros forma parte de un proceso legítimo:
- Reservar o apartar un cupo. Los cupos no se reservan pagando.
- Agilizar el trámite. Los tiempos de procesamiento no se compran.
- Comisión por conseguirte el empleo. Un reclutador legítimo no cobra al trabajador por colocarlo.
- Revisión de récord migratorio. No es un trámite que exista para estas visas.
- Pruebas médicas o de laboratorio «obligatorias» que nadie oficial te ha pedido.
- Seguros obligatorios vendidos por el propio reclutador.
- Arreglar una visa negada. Una negativa no se revierte con dinero.
Las señales de alerta en torno al dinero
- Te piden pagos en efectivo o a cuentas personales, sin factura ni recibo.
- El monto cambia entre una conversación y otra.
- No pueden explicarte con claridad a qué concepto corresponde cada cobro.
- La fecha de la cita consular o de salida se pospone una y otra vez, con un nuevo pago cada vez.
Existe una vía gratuita
El Ministerio de Trabajo de Guatemala opera un programa de movilidad laboral con convocatorias publicadas en el portal Tu Empleo, y ese canal no cobra al trabajador por vincularlo con un empleador.
Saber que existe cambia la conversación: cuando alguien te pide una suma alta por «conseguirte el contacto», ya sabes que hay una alternativa pública que no cobra por eso.
Guarda comprobante de todo
De cada pago que hagas, pide recibo. Conserva las conversaciones, los números de cuenta y los nombres. Si algo sale mal, esa documentación es lo único que convierte tu reclamo en un caso que una autoridad pueda investigar.
Fuentes
- Información de visas y tarifas — Departamento de Estado de EE. UU.
- División de Horas y Salarios — Departamento de Trabajo de EE. UU.
- Programa de visas H-2 — Embajada de Estados Unidos en Guatemala
- Gobierno de Canadá — información oficial
- Portal Tu Empleo — convocatorias oficiales del MINTRAB
Última verificación de las fuentes: agosto de 2026. Los requisitos y las tarifas cambian: consulta siempre el sitio oficial antes de iniciar un trámite.